Evidencia y Cumplimiento

Cómo construir una matriz de evidencia científica trazable

Antes de escribir un mensaje clave, un dossier o una presentación médica, hay un paso que se salta con frecuencia y que determina la solidez de todo lo que viene después: mapear con método la evidencia disponible. No se trata de acumular referencias, sino de construir una estructura que permita rastrear cada afirmación hasta su fuente y actualizarla cuando aparezca evidencia nueva.

Una revisión metodológica reciente sobre revisiones de mapeo (mapping reviews) señala que, a diferencia de las revisiones sistemáticas centradas en evaluar la efectividad de una intervención, las revisiones de mapeo se orientan a preguntas de investigación amplias, cuyo propósito es describir la evidencia existente sobre un tema [1]. Esa distinción es clave para un mapeo de evidencia científica en la industria farmacéutica: el objetivo no es demostrar superioridad, sino tener una fotografía completa y organizada de lo que la ciencia dice —y de lo que todavía no dice— sobre un producto o una molécula.

La misma revisión identifica un problema recurrente en la práctica: la falta de protocolos publicados antes de iniciar el mapeo, lo que compromete la transparencia y la reproducibilidad del proceso [1]. Aplicado a un contexto regulado como el farmacéutico, esto se traduce en una recomendación concreta: definir por escrito, antes de empezar, qué fuentes se consultarán, qué tipos de estudio se incluirán (humano, animal, in vitro, mecanístico) y con qué criterio se clasificará cada uno, en lugar de ir armando la matriz sobre la marcha.

Un análisis metodológico más reciente sobre revisiones de mapeo, evidence maps y gap maps subraya además que fortalecer el vínculo entre los resultados del mapeo y su uso real por parte de tomadores de decisión requiere involucrar activamente a esos usuarios desde la etapa de planeación [2]. Para un equipo médico o comercial, esto significa que la matriz de evidencia no debería construirse en aislamiento: el equipo que la usará —para mensajes clave, para el comité de revisión médico-legal, para el área de acceso— debería ayudar a definir qué preguntas necesita responder esa matriz.

Una matriz bien construida cumple tres funciones simultáneas: sustenta cada mensaje con su fuente exacta, expone honestamente los vacíos de evidencia antes de que los encuentre un regulador o un comité, y se puede actualizar sin rehacer el trabajo desde cero cuando aparece un nuevo estudio. Esa trazabilidad es, en la práctica, lo que separa un dossier defendible de uno que colapsa ante la primera pregunta difícil.

Referencias

  1. Khalil H, Campbell F, Danial K, et al. Advancing the methodology of mapping reviews: A scoping review. Res Synth Methods. 2024;15(3):384-397. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jrsm.1694
  2. Methodology for mapping reviews, evidence maps, and gap maps. Res Synth Methods. 2024. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12527509/

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