Asuntos Médicos / Industria

Cómo construir un dossier médico que resista objeciones regulatorias

Un dossier médico o científico bien construido no es solo otro documento del lanzamiento de un producto: es el activo del que se desprenden la presentación para el equipo comercial, el documento de preguntas y respuestas de información médica, y buena parte del material de entrenamiento. Cuando falla, esa falla se propaga a todo lo que se construye encima. Y falla, casi siempre, por la misma razón: se escribió partiendo del mensaje que el equipo quería transmitir, en lugar de construirse desde la evidencia científica disponible.

El punto de partida correcto es clasificar la evidencia según su nivel de confianza antes de escribir una sola línea de mensajería. El enfoque GRADE, ya adoptado por más de 100 organizaciones en el mundo, distingue explícitamente la calidad de la evidencia (alta, moderada, baja, muy baja) de la fuerza de la recomendación que se deriva de ella [1]. Un mensaje respaldado por una revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados no debería presentarse con el mismo peso retórico que uno respaldado únicamente por series de casos u opinión de expertos [2].

Un segundo punto crítico es la trazabilidad. Cada afirmación clínica del dossier debe poder rastrearse hasta la cita original, con verificación de que la fuente efectivamente dice lo que el documento afirma que dice. Esta es la primera línea de defensa frente a un comité de revisión médico-legal o una autoridad regulatoria que solicite el respaldo documentado.

Un tercer punto, igual de decisivo, es la actualización. La evidencia científica no es estática, y un dossier que no se revisa cuando aparece evidencia nueva —o cuando la normatividad local lo exige— pierde defendibilidad con el tiempo, incluso si fue impecable en el momento en que se escribió.

En Colombia, el contenido promocional y no promocional dirigido a profesionales de la salud también debe alinearse con las condiciones del registro sanitario del producto, según lo establece la normatividad vigente sobre información y publicidad de medicamentos [3]. Un dossier que se desvía de esas condiciones —por ejemplo, sugiriendo indicaciones no aprobadas— no es solo un riesgo reputacional: es un riesgo legal directo.

Construir un dossier defendible toma tiempo, pero construirlo bien una sola vez evita reescribir la misma historia científica —y corregir los mismos errores— en cada material que se derive de él.

Referencias

  1. Guyatt GH, Oxman AD, Kunz R, Vist GE, Falck-Ytter Y, Schünemann HJ; GRADE Working Group. What is "quality of evidence" and why is it important to clinicians? BMJ. 2008 May 3;336(7651):995-8. doi: 10.1136/bmj.39490.551019.BE. PMID: 18456631; PMCID: PMC2364804.
  2. Petrisor BA, Keating J, Schemitsch E. Grading the evidence: levels of evidence and grades of recommendation. Injury. 2006;37(4):321-327.
  3. Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). Resolución 1896 de 2023, por la cual se regula la información no publicitaria, promoción, publicidad y comercialización de medicamentos y productos fitoterapéuticos. Bogotá: INVIMA; 2023. Disponible en: https://www.invima.gov.co/productos-vigilados/medicamentos-y-productos-biologicos/control-de-publicidad

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